Las emociones del dólar no ayudarán

Publicados el viernes, los datos macroeconómicos provocaron un retiro de ganancias y una notable fortaleza en el índice del dólar.

El déficit del balance comercial estadounidense cayó significativamente en junio debido al crecimiento en las exportaciones. La reducción del déficit fue 5.9%, el nivel más bajo desde octubre de 2016, que estuvo al valor de $43.6 mil millones. El resultado fue algo inesperado para el mercado porque es mucho mejor que los pronósticos. Las principales razones que dieron lugar a la dinámica positiva son el crecimiento de la exportación de petróleo y la caída de la inflación frente al segundo plano de la debilidad general del dólar en la primera mitad de 2017. Esto tuvo un efecto positivo en la posición de los exportadores.

El mercado de trabajo también mostró una tendencia positiva para el mes de julio. La cifra de nuevos empleos aumentó por 209,000. Esto fue inesperado para los expertos que esperaban cifras más débiles después del incierto informe de ADP. Del mismo modo, los estimados para mayo y junio también fueron revisados al alza. El desempleo cayó desde 4.4% a 4.3%, llegando a un mínimo récord en 16 años.

Al mismo tiempo, el amplio cálculo del desempleo, que consta de la cifra total de desempleados, renuncias y la composición de la fuerza de trabajo, no es tan convincente. Esto indicó una tasa de desempleo de casi 8%.

Otro punto positivo en el informe fue un crecimiento más alto de lo esperado en el salario promedio, que aumentó las expectativas para la actividad del consumidor, entre otras cosas.

Por lo tanto, los datos macroeconómicos jugaron a favor de los toros en el dólar. El exceso de venta técnico y el término de la semana suplementaron el panorama y provocaron el bloqueo en las ganancias. Al mismo tiempo, la confianza en que el dólar ha revertido no aumentó. En cualquier caso, el pronóstico de la tasa de CME aún da una probabilidad de 52% de que la Fed no aumentará las tasas a finales de año. Se limitarán a lanzar el programa de reducción de balance.

Similarmente, no hay crecimiento superado en los rendimientos del tesoro estadounidense relativo a otros valores G10. Es decir, no hay pregunta de aumento constante en el spread a favor de los valores estadounidenses. Los inversionistas son bastante precavidos sobre los prospectos de la economía estadounidense ya que los datos positivos sobre las exportaciones y las condiciones actuales del mercado de trabajo no son conductores suficientemente fuertes para cambiar el humor de los jugadores. Hay factores mucho más significativos, como los ingresos presupuestarios y el resultado de la confrontación entre el Congreso y la administración de Trump con respecto al aumento del límite de la deuda pública, reformas médicas y las reformas tributarias.

La próxima semana, desde el punto de vista de las publicaciones macroeconómicas, puede resultar ser bastante calmada. La principal atención del mercado será la publicación el viernes del informe sobre la inflación del consumidor en julio. Por el momento, el optimismo precavido está regresando a los mercados. Los pronósticos son generalmente favorables y se espera que la inflación muestre un crecimiento de 0.2%. De forma anual, los expertos esperan un aument odesde 1.7% a 1.8%. Los datos positivos pueden servir como un desencadenante para la reversión del índice del dólar.

El lunes, la Fed presentará su evaluación del mercado de trabajo. Los indicadores de empleo de julio, publicados el viernes, fueron inesperadamente fuertes. No obstante, la Fed puede tener su propia perspectiva sobre la dinámica general del mercado de empleo, que es diferente de las perspectivas del mercado y, por lo tanto, la publicación del índice de condiciones del mercado laboral el día lunes puede provocar ajustes en las expectativas para las tasas.

El miércoles saldrán los datos preliminares sobre la productividad y los costos laborales en el segundo trimestre. Esto complementará el panorama general de los asuntos del estado en la economía estadounidense.

El dólar fortaleció un poco sus posiciones. La probablidad de crecimiento en los modos correctivos ha aumentado. Al mismo tiempo, las razones para una nueva ola de fortalecimiento en el dólar no son suficientes. Así que el escenario más probable para la semana que viene es la reanudación de una caída en el dólar, principalmente frente al euro y las monedas commodities.