El dólár no está en la mejor condición ya que se aproxima la reunión clave del otoño de la Fed. Pese al hecho que uno de los temas candentes se ha resuelto positivamente, a saber del tema del nivel de deda pública que quita automáticamente la probabilidad de una falla de gobierno, un número de factores indirectos aun indica serios problemas en la economía de EE.UU.
El déficit de cuenta corriente alcanzó 123 miles de millones de dólares en el segundo trimestre. Este el valor máximo desde el 2008. El crecimiento del relativo déficit al primer trimestre fue 8.5%. En todos los componentes clave a saber de los ingresos de inversión, transferencias netas, la diferencia entre importaciones y exportaciones, los resultados fueron peores de lo pronosticado.
El Tesora de EE.UU publicó otro informe sobre el flujo de capital extranjero. Este flujo para los 12 meses inclusivo de julio quedaron en positivo. Sin embargo, un fuerte declive a un mínimo de 3 meses se registró. Es obvio que los "Trumpanomics" ya no inspiran a los inversionistas. La restauración de inversiones en el mercado de valores, que se marcó desde febrero, bajó bruscamente. Las inversiones en Tesoro de Bonos & Notas permanecieron sobre el territorio negativo. Asimismo, el flujo agregado tiende a la baja, que se ve claramente en el gráfico debajo. Cada pico subsecuente de actividad, si cuentas desde el pico alcanzado en octubre de 2010 en el periodo "postcrisis", es más bajo que el anterior.
La disminución simultánea en la tasa de crecimiento en la colección de impuestos, que se quedó notablemente por detrás del crecimiento del PBI, claramente indica que todo el crecimiento de la economía de EE.UU en la etapa presente se formó debido al crecimiento sobrepasado de la deuda. La deuda en todos los niveles (desde el federal al municipal) crece más rápido que la economía. Y las deudas internas (consumidor, hipoteca, educación, etc.) crece más rápido que los ingresos.
El punto de bifurcación para el regulador de EE.UU se aproxima. El mercado debe entender si hay un plan para reformar la economía que retrocederá la tendencia negativa, o si hay plan sin posibilidadd de realizarse, si no hay un plan.
Hay tres posibles escenarios para la reacción de mercado desde la extensión para lo cual los resultados de la reunión cumplirán las expectativas del mercado.
El escenario principal, desde el cual los jugadores proceden en el momento, parece positivo. A través del espectro de países G10, hay un incremento en índices de valor y rendimientos de bono, el cual indica la salida de capital desde el mercado de deuda. Los precios para el oro cayeron a un mínimo mensual. El petróleo, por el contrario, casí de cerca al maximum del año. El mercado espera que los pronósticos económicos al menos empeorarán, y la jefa de la Fed Yellen anunciará el comienzo de la reducción del balance. El texto del comunicado final será más duro, lo cual indicará las oportunidades que en diciembre, la Fed una vez más suba la tasa y no rompa su propio cronograma.
El dólar, en caso se cumplan las expectativas del mercado, mostrará tendencia a crecer, especialmente frente a los activos defensivos tal como un yen, franco e incluso euro.
Si la perspectiva resulta ser positivo, y el discurso de Yellen es más militante, entonces el mercado puede formalizar un cambio global que duró desde enero.
Y solo si las expectativas del mercado no se justifican, solo en este caso el dólar reaccionará con una disminución.
El balance más bien es inestable. Ya hemos mencionado que las condiciones financieras para negocios para lucen atractivas. Un incremento de tasa puede causar el efecto opuesto. El dólar, después del periodo de alta volatilidad no encontrará la fuerza para crecer.
Por lo tanto debemos proceder desde el hecho que la reunión Fed es un evento clave, pero no el único. Los mercados esperarán para la reforma tributaria, que pondrá todo en su lugar.