El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no reveló un resultado positivo de la primera prueba rápida de COVID-19. Según The Wall Street Journal (WSJ), el primer resultado positivo de la prueba se confirmó el 1 de octubre de 2020. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos prefirió ocultar este hecho. WSJ informa que Donald Trump decidió no revelar esta información, ya que estaba a la espera de la segunda prueba de detección de coronavirus más completa. Las pruebas de Trump se realizaron según el protocolo de la Casa Blanca, que indica que después de una prueba rápida, se debe realizar una segunda prueba más confiable. Por esa razón, el presidente no comentó sobre las primeras pruebas, mencionó el periódico. El pasado viernes 2 de octubre, Donald Trump anunció oficialmente su diagnóstico de COVID-19 en Twitter. Lo llevaron de urgencia al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed al día siguiente, el 3 de octubre. El tratamiento del presidente consistió en una combinación de métodos, incluido un cóctel de anticuerpos, remdesivir y dexametasona. El 5 de octubre, el médico de Donald Trump señaló que el presidente estaba mejorando.