Washington nunca ha sido sensible a la propaganda del Kremlin sobre la potente arma rusa que es capaz de convertir a todo Estados Unidos en ceniza radiactiva. La Casa Blanca emprende su cruzada contra la maquinaria de guerra rusa. Entre las vastas sanciones económicas, Washington apunta a enormes activos de la élite rusa en el poder. Según los datos oficiales, el Departamento del Tesoro de EE.UU. ha congelado los activos rusos por valor de $330 mil millones durante 100 días. De hecho, la película animada que promocionaba los misiles autoguiados rusos de alta potencia en el principal canal federal no tuvo ningún efecto en la administración estadounidense.
Hasta la fecha, el Departamento del Tesoro ha identificado y congelado los activos pertenecientes a magnates y altos funcionarios rusos por un monto de $30 mil millones. La porción más grande del pastel son los activos del banco central ruso por un valor de casi $300 mil millones. Sin embargo, eso no es todo. El grupo internacional aún no ha completado su búsqueda, informó el Departamento del Tesoro. Los expertos aún están investigando más tenencias en el extranjero de personas sancionadas. El grupo de trabajo Russian Elites, Proxies, and Oligarchs (REPO) está formado por expertos de Australia, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá, Francia, Japón y la Comisión Europea.
El ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, confesó que casi la mitad de las reservas de oro y divisas del Banco de Rusia habían sido bloqueadas hasta el momento. Las reservas totales están valoradas en unos $640 mil millones, pero se ha suspendido el acceso a $300 mil millones de ese monto, explicó el ministro.