La inflación se convertirá en un problema a largo plazo

Según los analistas, es probable que la inflación mundial siga aumentando en un futuro lejano. El principal impulsor de la presión inflacionaria serán las tensas relaciones entre China y Estados Unidos (Chimerica), así como entre Europa y Rusia (Eurrusia).

Anteriormente, la inflación mundial se mantuvo baja gracias a dos productos básicos baratos: los productos chinos y el gas ruso. Sin embargo, dados los últimos acontecimientos, estos dos pilares que contuvieron la inflación durante mucho tiempo ya no existen. Los estrategas de mercado de Credit Suisse Bank creen que la era de baja inflación mundial está llegando a su fin.

Destacaron 3 razones principales que mantuvieron la inflación a raya:

1) mano de obra barata (principalmente inmigrantes), que ayudó a mantener salarios nominales estables en EE. UU.;

2) bienes chinos baratos, que facilitaron el crecimiento de los salarios reales y moderaron el estancamiento de los nominales;

3) gas ruso asequible, que aseguró la estabilidad energética de los estados europeos.

Sin embargo, la inflación difícilmente se desacelerará notablemente en las próximas décadas, advierte Credit Suisse. Las probabilidades de una caída notable en los precios al consumidor actuales también son bastante bajas. Además de las razones mencionadas anteriormente, el aumento de la deuda pública en países de todo el mundo también está alimentando la inflación. Sin embargo, la alta inflación se considera una forma efectiva de reducir la deuda pública.

Los analistas también han acuñado términos para describir las relaciones entre China y EE. UU.: Chimerica y Eurusia para las tensiones geopolíticas entre Rusia y la UE. Ahora que la arena política está fracturada, los países, especialmente los opuestos, buscan aliados poderosos. La alianza económica más importante se ha realizado entre Pekín y Moscú. A veces, los aliados poderosos se unen en grandes grupos, por ejemplo, Turquía, Rusia, Irán, China y Corea del Norte. Por lo tanto, la inflación solo podría controlarse si los países más poderosos del mundo detuvieran su rivalidad. Al mismo tiempo, los analistas señalan que un orden mundial económico estable necesita una potencia hegemónica. Sin un solo estado que domine la potencia mundial, no habrá estabilidad.

Desde el brote de coronavirus, la inflación mundial ha comenzado a dispararse. La situación se agravó por el conflicto Rusia-Ucrania. Los precios al consumidor también se dispararon luego de las duras sanciones contra Rusia, que provocaron los aumentos de precios más pronunciados en la UE, el Reino Unido y los EE. UU. Los precios de los alimentos y los servicios públicos han alcanzado sus niveles más altos. Anteriormente, el FMI pidió a los bancos centrales del mundo que tomaran todas las medidas necesarias para frenar la galopante inflación.