Los hogares del Reino Unido esperan ansiosamente que la nueva primera ministra británica, Liz Truss, cumpla sus promesas. Durante la carrera electoral, Liz Truss propuso congelar las facturas de energía de los hogares al nivel actual este invierno. Tiene la intención de utilizar préstamos respaldados por el gobierno para los proveedores de energía. Ya es hora de cumplir sus promesas a medida que se acerca el invierno.
Dado el aumento vertiginoso de los precios de la energía en el Reino Unido, la primera ministra Liz Truss planea congelar las facturas de gas natural y electricidad de millones de hogares. Durante las elecciones, presentó un plan desarrollado por la empresa de energía Scottish Power. El esquema podría costar alrededor de £100 mil millones ($116 mil millones) con la congelación de las facturas de energía durante 2 años. En particular, esta iniciativa fue ampliamente apoyada por otras compañías de energía.
Fuentes cercanas al asunto afirman que el ministro de Energía británico, Kwasi Kwarteng, que busca el puesto de Ministro de Hacienda del Reino Unido, está listo para discutir este esquema. Truss lleva mucho tiempo reflexionando sobre un mecanismo que permita congelar las facturas de energía. El gobierno debe tomar medidas duras para encontrar una solución al problema energético y dejar de temer el inicio de las temporadas de otoño e invierno de cada año, señaló. Truss también se comprometió a tomar decisiones radicales para reactivar la economía del Reino Unido.