Los futuros del crudo WTI se desplomaron hacia los 80 dólares por barril el martes antes de recortar pérdidas y cerrar cerca de 87 dólares, mientras los operadores sopesaban las señales diplomáticas favorables frente a la escalada de la acción militar. El presidente Trump afirmó que el conflicto en Oriente Medio estaba “muy avanzado” y adelantado al calendario, pero los precios encontraron un suelo después de una contundente réplica de la Guardia Revolucionaria de Irán. Funcionarios iraníes rechazaron el cronograma estadounidense como falso y prometieron seguir restringiendo las exportaciones regionales hasta que cesen los ataques estadounidenses e israelíes. Las preocupaciones sobre la oferta se intensificaron después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificara el martes como el día más intenso de bombardeos hasta el momento, señalando que el Pentágono se está concentrando en desmantelar la infraestructura naval e industrial de Irán. Aunque el G7 ha expresado su disposición a recurrir a las reservas de emergencia y la Marina de Estados Unidos está preparada para escoltar petroleros a través del Estrecho de Ormuz, el riesgo de un enfrentamiento prolongado sigue siendo un importante factor adverso para el mercado.