En las operaciones post-festivas del martes, el rendimiento del bono gubernamental a 10 años de Japón se disparó aproximadamente al 2.14%, alcanzando su punto más alto desde 1999. Este aumento ocurre en medio de especulaciones de que la Primera Ministra Sanae Takaichi podría disolver el parlamento tan pronto como el próximo mes, contribuyendo a la incertidumbre política. Se anticipa que Takaichi aprovechará su fuerte apoyo público para promover políticas fiscales expansionistas. La expectativa de un aumento en el gasto gubernamental ha impulsado al alza los rendimientos de los bonos japoneses, indicando crecientes preocupaciones sobre la estabilidad fiscal del país. En el frente monetario, las opiniones siguen divididas sobre el momento del próximo aumento de la tasa de interés del Banco de Japón, debido a los datos económicos recientes que presentan un escenario mixto. Sin embargo, el Gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, ha reafirmado que el banco central continuará con los aumentos de tasas si el desarrollo económico y de precios se alinea con las proyecciones.