Los futuros de gas natural del Reino Unido cayeron por debajo de 125 peniques por termia, retrocediendo desde el máximo de tres años de 146,3 alcanzado el 9 de marzo, después de que el presidente Donald Trump señalara que el conflicto con Irán podría llegar pronto a su fin. El sentimiento del mercado se vio reforzado además por un comunicado de los ministros de Finanzas del G7, quienes afirmaron estar preparados para liberar reservas estratégicas de petróleo si fuera necesario para estabilizar la oferta.
Sin embargo, el estrecho de Ormuz sigue cerrado y las operaciones en Qatar continúan suspendidas. Los analistas advierten de que un cierre prolongado de la producción catarí podría eliminar la mayor parte del superávit mundial de oferta de GNL que se preveía para 2026.
El mercado de gas europeo es especialmente vulnerable: los almacenamientos quedaron muy mermados tras el invierno, lo que obliga a los países a adquirir volúmenes significativos de GNL para reponer existencias antes del próximo invierno. Es probable que esto alimente una competencia intensa con los compradores asiáticos por cargamentos limitados. El Reino Unido es particularmente vulnerable, dada su capacidad de almacenamiento relativamente reducida y su fuerte dependencia de las importaciones.