Nueva Zelanda abre sus puertas a la riqueza global en viviendas de lujo

Nueva Zelanda está reabriendo su mercado de viviendas de alta gama a los inversores globales, a medida que crece la demanda de activos de refugio seguro en medio de una mayor incertidumbre geopolítica y económica. El gobierno está revirtiendo elementos clave de las restricciones impuestas en 2018 mediante cambios en la visa Active Investor Plus, que entrarán en vigor en abril de 2025.

En el marco revisado, los inversores extranjeros que comprometan alrededor de 2,9 millones de dólares podrán adquirir de inmediato propiedades residenciales con un precio superior a ese umbral, sin convertirse en residentes fiscales. La visa también otorgará residencia permanente indefinida y relajará de forma significativa los requisitos de presencia física: los solicitantes solo deberán pasar 21 días en Nueva Zelanda en el transcurso de tres años, frente a los 117 días exigidos anteriormente.

La política tiene como objetivo atraer capital global e inversión a largo plazo al mercado de propiedades de lujo de Nueva Zelanda, reforzando el atractivo del país como un destino seguro para el patrimonio internacional. Esta medida contrasta con Australia, que en 2025 introdujo una prohibición de dos años a las compras de viviendas existentes por parte de extranjeros, lo que pone de relieve la estrategia de Nueva Zelanda de diferenciarse dentro del panorama inmobiliario regional.