El miércoles, los precios del cobre subieron por encima de $5.8 por libra, recuperándose de la caída de la sesión anterior debido a un dólar debilitado en medio de renovadas tensiones geopolíticas y comerciales. La depreciación del dólar mejora el atractivo de las materias primas cotizadas en dólares para los poseedores de monedas no estadounidenses, lo que impulsa la demanda. La propuesta del presidente Donald Trump de adquirir Groenlandia ha molestado a algunos países europeos, lo que ha provocado amenazas de nuevos aranceles por parte de Trump, mientras que los líderes europeos están contemplando acciones adecuadas en respuesta. La reciente venta masiva de acciones, bonos y dólares estadounidenses refleja crecientes preocupaciones sobre el liderazgo global de Estados Unidos, lo que lleva a un interés elevado en activos tangibles. La semana pasada, los precios del cobre subieron a niveles sin precedentes impulsados por el optimismo sobre la transición global hacia energías renovables y las restricciones de suministro anticipadas debido a posibles aranceles estadounidenses. Sin embargo, los precios han retrocedido desde entonces, ya que EE. UU. pospuso los aranceles sobre minerales cruciales y China intensificó su regulación del comercio de alta frecuencia, un elemento significativo en la dinámica del mercado de materias primas.