El peso mexicano se ha fortalecido más allá de 17.5 por dólar estadounidense, marcando un regreso a sus niveles más altos desde junio de 2024. Este resurgimiento sigue a una caída temporal causada por renovadas tensiones comerciales entre Estados Unidos y Europa, provocadas por los comentarios del presidente Trump acerca de Groenlandia. Estas tensiones habían motivado brevemente a los inversores globales a buscar activos más seguros y líquidos. El movimiento al alza del peso resalta su inherente resistencia, respaldada por el enfoque cauteloso de Banco de México. Al pausar los recortes de la tasa de interés y mantener la tasa de política en 7%, el banco central ofrece un rendimiento real atractivo, continuando atrayendo el interés de inversionistas no residentes en valores de renta fija denominados en pesos. Mientras tanto, las discusiones en torno a posibles contramedidas europeas, incluyendo el posible despliegue del Instrumento de Anti-Coerción de la UE, y los informes de ligeras reducciones en las tenencias del Tesoro Europeo, introdujeron volatilidad temporal en los mercados de divisas globales.