El índice Ibovespa de Brasil experimentó un descenso del 0.7% el martes, cerrando en 161,973. Esto marca una continuación de la leve caída de la sesión anterior, ya que el movimiento al alza en las principales empresas de recursos no fue suficiente para contrarrestar el descenso general del mercado. Liderando las pérdidas estuvieron las acciones bancarias, con declives significativos en Bradesco, Banco do Brasil y Santander, que cayeron entre un 1.1% y un 3.2%. Esta caída fue influenciada por las expectativas persistentes de que el Banco Central mantendrá su política de tasa restrictiva, afectando las oportunidades de crédito a corto plazo. Estas pérdidas bancarias eclipsaron las ganancias en el sector de materias primas, donde Petrobras subió un 3.5% debido a otro incremento en los precios del petróleo crudo, y Vale aumentó un 1.1% después del anuncio de Capital World Investors de incrementar su participación en la empresa a más del 5%. En resumen, el índice Ibovespa enfrentó presión por las estrictas condiciones financieras y la rotación sectorial, que superaron el apoyo proporcionado por el aumento en los precios de los recursos.