El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años disminuyó a 4.15%, tras alcanzar un reciente pico de 4.2%, marcando un máximo de cuatro meses a principios de esta semana. Este movimiento se produce mientras los inversores evalúan de cerca el alcance de los recortes de tasas de interés anticipados por la Reserva Federal para este año. Datos recientes revelaron que tanto los precios de productor general como los precios de productor subyacentes se restringieron de superar las expectativas en noviembre, alineándose con un informe del IPC más moderado publicado anteriormente. Estos hallazgos refuerzan la creencia predominante en el mercado de que la Reserva Federal podría implementar dos a tres recortes de tasas de interés este año, ya que las predicciones de desinflación permiten a los responsables de la política monetaria la flexibilidad para centrarse en un mercado laboral cada vez más estancado. Paralelamente, el presidente Trump instruyó a Freddie Mac y Fannie Mae a adquirir $200 mil millones en valores respaldados por hipotecas, lo que potencialmente aumentaría la demanda de activos de renta fija a largo plazo. Mientras tanto, las sólidas cifras de ventas minoristas continúan apoyando la percepción de un gasto saludable del consumidor dentro de la economía estadounidense.