Las bolsas europeas cerraron con fuertes caídas en su primera sesión desde el jueves pasado, ante el aumento de los temores a una escalada del conflicto en Oriente Medio, lo que incrementó el riesgo de una crisis energética para los principales importadores europeos de petróleo y gas. El STOXX 50 de la Eurozona retrocedió un 1,1% hasta 5.630 puntos, mientras que el STOXX 600 bajó un 1% hasta 591 puntos. El presidente de Estados Unidos, Trump, endureció su retórica al advertir de posibles ataques nocturnos en un último intento de presionar a Irán para lograr un acuerdo, pero Teherán afirmó que había cortado sus canales de comunicación con Washington, alimentando la preocupación de que cualquier ataque regional pudiera volverse más agresivo. La consiguiente subida de los precios del petróleo y del gas natural impulsó al alza las rentabilidades de la deuda y lastró al sector industrial, con Siemens, Schneider y Airbus perdiendo cada una cerca de un 2%. ASML cayó un 4% después de que legisladores estadounidenses presentaran la ley MATCH Act, diseñada para endurecer las restricciones ya existentes sobre las exportaciones de equipos de fabricación de semiconductores, apuntando en particular a las ventas de herramientas de producción de chips a China.