La inflación sigue avanzando en la Eurozona, según los últimos datos sobre el Índice de Precios al Consumo (CPI, por sus siglas en inglés) no ajustado estacionalmente. En diciembre de 2025, el CPI se elevó a 129.54, superando la cifra previa de 129.30 registrada en el mismo mes, según los datos actualizados el 19 de enero de 2026.
Este incremento, aunque marginal, evidencia una continuidad en las presiones inflacionarias que han comenzado a ser una constante en la economía europea. A medida que el CPI se aproxima a nuevos récords, los analistas de la región seguirán de cerca estos indicadores, buscando determinar las posibles repercusiones en las políticas monetarias del Banco Central Europeo y en el poder adquisitivo de los consumidores en la Eurozona.
La ligera subida del CPI podría reflejarse en un mayor esfuerzo por parte de las instituciones europeas para controlar la inflación y promover la estabilidad económica, dado su impacto directo en el costo de vida y en la planificación financiera de los hogares europeos. A medida que el 2026 avanza, será fundamental observar si esta tendencia sigue al alza y de qué manera impactará en la economía regional.