Los futuros del estaño en el Reino Unido han caído por debajo de la marca de $50,000 por tonelada, disminuyendo desde un récord de $53,460 alcanzado el 14 de enero, mientras los mercados reevalúan los factores detrás del reciente aumento en los precios de los metales. Desde el inicio del año, los futuros del estaño en Londres han subido más del 30%, reflejando tendencias observadas en las bolsas asiáticas. La demanda de estaño, en gran parte debido a su uso en soldaduras para centros de datos, impulsó a los inversores a tomar posiciones largas en estos contratos como una forma de participar en inversiones especulativas en tecnologías de inteligencia artificial. En Shanghái, los volúmenes de negociación recientemente superaron el millón de toneladas en una sola sesión, lo cual es más del doble del consumo físico global anual. Esto llevó a que las autoridades emitieran advertencias contra "seguir la tendencia ciegamente" y restringieran la participación en el mercado de ciertas firmas de trading de alta frecuencia. A nivel mundial, el suministro físico de estaño sigue siendo incierto, especialmente después de que el presidente indonesio, Subianto, ordenara el cierre de 1,000 minas ilegales de estaño en Sumatra, lo que ha llevado a una reducción de la producción del segundo mayor proveedor del mundo.