Los futuros del aceite de palma de Malasia cotizaron por encima de 4.200 MYR por tonelada el jueves, recuperándose de un modesto descenso en la sesión anterior y alcanzando un máximo de un mes. El sentimiento del mercado se vio respaldado por el repunte de los precios del aceite de soja en la Chicago Board of Trade y la fortaleza de los mercados energéticos, ya que las persistentes tensiones en Oriente Medio alimentaron las expectativas de que los precios del crudo podrían mantenerse elevados.
Las perspectivas de demanda mejoraron después de que las importaciones de aceite de palma por parte de India, el mayor comprador mundial, aumentaran un 10,1% intermensual en febrero hasta un máximo de seis meses, favorecidas por mayores descuentos frente a otros aceites comestibles competidores. Al mismo tiempo, Reuters estimó que las existencias de aceite de palma de Malasia cayeron por segundo mes consecutivo en febrero hasta su nivel más bajo en cuatro meses, ya que los descensos estacionales de la producción compensaron con creces la debilidad de las exportaciones.
Sin embargo, las ganancias adicionales fueron limitadas después de que los inspectores de carga informaran de que las exportaciones de febrero disminuyeron entre un 21,5% y un 22,5% respecto de enero, a pesar de la acumulación de inventarios previa a Eid al-Fitr. En China, un consumidor clave, el objetivo de crecimiento del PIB para 2026 se fijó en un más modesto 4,5%–5%, la primera revisión a la baja desde 2023, lo que incrementó la preocupación de que una desaceleración del impulso económico pueda frenar la demanda de aceites vegetales, incluido el aceite de palma.