El rendimiento del bono gubernamental chino a 10 años superó el 1,81% el martes, ampliando su repunte desde un mínimo de casi siete meses. El movimiento estuvo respaldado por un mayor apetito por el riesgo tras sólidos datos de comercio interno, incluso mientras los mercados evaluaban los comentarios del presidente estadounidense Trump sobre cuánto podría prolongarse la guerra en Oriente Medio.
Las cifras oficiales mostraron que las exportaciones de China crecieron más rápido de lo esperado en los dos primeros meses del año, lo que subraya una demanda externa resistente antes de que el conflicto con Irán altere los flujos del comercio mundial. Las importaciones también registraron incrementos sólidos, impulsando el superávit comercial a un máximo histórico.
Al mismo tiempo, Trump indicó que la operación militar estadounidense en Irán podría estar acercándose a su final y que avanza más rápido de lo previsto inicialmente. Los precios del petróleo retrocedieron después de que anunciara medidas destinadas a contener los costos energéticos, aliviando los temores sobre interrupciones prolongadas del suministro y un nuevo repunte de la inflación.
Con todo, se considera ampliamente que China está en mejor posición que otras grandes economías para absorber los shocks de los precios del petróleo, gracias a sus importantes reservas de crudo y a una matriz de suministro energético diversificada.