El 19 de enero de 2026, el Ministerio de Finanzas de Francia llevó a cabo la subasta de Bonos del Tesoro Francés (BTF) a 12 meses, presentando un leve descenso en los rendimientos respecto al evento anterior. La última subasta arrojó un rendimiento de 2.085%, disminuyendo ligeramente en comparación con el 2.098% registrado previamente.
Este pequeño ajuste a la baja sugiere una estabilidad en la confianza del mercado hacia la deuda a corto plazo del gobierno francés. En un contexto económico global marcado por fluctuaciones e incertidumbres, los inversores continúan mostrando interés en los títulos a corto plazo ofrecidos por Francia.
A pesar de la ligera disminución en el rendimiento, el resultado de la subasta subraya la percepción de seguridad que estos instrumentos financieros representan para los inversores, quienes buscan refugio en una economía relativamente estable como la francesa. Este escenario confirma la solidez de la estrategia del gobierno en el manejo de sus finanzas públicas y su capacidad para atraer capital incluso en entornos variables.