El dólar australiano se fortaleció hasta aproximadamente $0.679 el jueves, acercándose a un pico de dieciséis meses, ya que la mejora en las relaciones entre EE.UU. y Europa mejoró el sentimiento del mercado. Paralelamente, las sólidas cifras de empleo doméstico reforzaron las expectativas de un inminente aumento en las tasas de interés. Diciembre experimentó un notable incremento en el empleo, con 65,200 puestos de trabajo añadidos, superando significativamente las proyecciones. Además, la tasa de desempleo disminuyó inesperadamente al 4.1%, marcando un mínimo de siete meses. El sólido rendimiento del mercado laboral, junto con un aumento en el gasto de los hogares, indica que la economía está creciendo más rápidamente de lo anticipado. En consecuencia, los participantes del mercado han aumentado significativamente la probabilidad de un aumento de tasas de 25 puntos básicos en la próxima reunión del Banco de la Reserva el 3 de febrero. La probabilidad se disparó del 27% al 54% tras la publicación de los datos, con un aumento completamente anticipado para mayo. Ahora la atención se centra en el lanzamiento de las cifras de inflación del cuarto trimestre de diciembre la próxima semana, ya que un aumento en la inflación subyacente podría provocar un ajuste de política más temprano. Mientras tanto, en el ámbito internacional, el presidente Trump ha descartado la idea de usar la fuerza en relación con Groenlandia y ha abandonado los planes de imponer aranceles a países europeos, aliviando las preocupaciones del mercado.