Los futuros del crudo WTI cayeron cerca de un 2% hasta alrededor de 79,50 dólares por barril el viernes, recortando las ganancias de la sesión anterior después de que la administración Trump señalara que está sopesando varias medidas para contrarrestar el fuerte aumento de los precios del petróleo y la gasolina en medio de la guerra en Irán. Entre las opciones que se están considerando figuran, según los informes, la liberación de crudo de las reservas estratégicas de Estados Unidos, la concesión de exenciones a los mandatos de mezcla de combustibles y la autorización al Departamento del Tesoro de Estados Unidos para negociar futuros de petróleo.
A pesar de este retroceso, los precios del petróleo acumulan una subida cercana al 20% en la semana, lo que los sitúa en camino de registrar su mayor avance semanal desde 2022. El fuerte repunte ha estado impulsado por graves alteraciones en los flujos energéticos globales, ya que el conflicto en Oriente Medio ha detenido de facto los envíos a través del Estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que debería tener voz en la elección del próximo líder de Irán, mientras que Israel ha seguido llevando a cabo ataques aéreos contra Teherán. Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, negó los informes de que Irán hubiera pedido un alto el fuego y no mostró disposición alguna a entablar negociaciones.