Los futuros del gas natural europeo cayeron más de un 10% hasta situarse por debajo de los 50 €/MWh el martes, retrocediendo desde un máximo de tres años después de que el presidente Trump sugiriera que la guerra con Irán podría terminar pronto, lo que alivió la turbulencia en los mercados mundiales de petróleo. Analistas advirtieron que una paralización de la producción en Qatar, uno de los mayores exportadores de GNL del mundo, podría eliminar la mayor parte del excedente de oferta mundial de GNL previsto para 2026. Cualquier interrupción prolongada sería especialmente perjudicial para Europa, que se ha vuelto cada vez más dependiente de las importaciones de GNL tras reducir su dependencia del gas ruso transportado por gasoductos. Ya están apareciendo indicios tempranos de tensiones de suministro regionales, y la región separatista de Transnistria, en Moldavia, ha advertido sobre posibles escaseces. Los niveles de almacenamiento de gas en Europa se sitúan actualmente por debajo del 30%, y los analistas alertaron de que la región podría enfrentarse a riesgos significativos si los envíos a través del estrecho de Ormuz se interrumpieran tan solo durante un mes.