El DAX 40 de Frankfurt cerró el martes con una caída de alrededor del 3,4% en 23.753 puntos, su nivel más débil desde principios de diciembre, profundizando las fuertes pérdidas de la sesión anterior. El sentimiento se vio presionado por la creciente incertidumbre sobre la duración del conflicto en Oriente Medio y sus posibles repercusiones para la economía global. Una serie de ataques de represalia en toda la región ha intensificado los temores sobre interrupciones prolongadas en el suministro energético mundial, lo que eleva el riesgo de nuevas presiones inflacionarias y reduce las expectativas de recortes de tipos de interés por parte de los principales bancos centrales.
Las ventas fueron generalizadas, y los sectores de tecnología, consumo discrecional, banca, seguros, química, farmacéutico y salud, industriales y transporte y logística estuvieron todos bajo fuerte presión, con descensos de entre el 4% y el 6% cada uno. Incluso los valores de defensa, que anteriormente se habían beneficiado de las tensiones geopolíticas, cayeron con fuerza: Rheinmetall retrocedió un 4%, Renk perdió un 3,7% y Hensoldt se dejó un 2,6%, lo que subraya la intensidad del sentimiento negativo entre los inversores.
Por otra parte, las acciones de Beiersdorf se desplomaron casi un 20% después de que la compañía señalara unas perspectivas más débiles para 2026, lo que contribuyó al tono bajista general del mercado.