El S&P Global South Africa PMI se mantuvo estable en 50 en febrero de 2026, lo que indica condiciones operativas sin cambios en el sector privado por segundo mes consecutivo, tras un período de debilidad a finales de 2025. La producción se mantuvo prácticamente plana, apoyada por empresas que siguieron trabajando en los atrasos existentes, mientras que los nuevos pedidos registraron un ligero descenso. La continua reducción del trabajo pendiente señaló un debilitamiento de la cartera de pedidos y una perspectiva cautelosa para el corto plazo.
El empleo repuntó, con un modesto aumento en los niveles de personal, incluso cuando los inventarios volvieron a caer en medio de una actividad de compras contenida. Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron ligeramente, aunque las demoras fueron menos acusadas que a comienzos de año.
Las presiones sobre los costos de los insumos se mantuvieron contenidas, favorecidas por un rand más fuerte y menores precios del combustible, a pesar de que la inflación salarial alcanzó un máximo de siete meses. La relajación general de las cargas de costos permitió a las empresas reducir los precios de venta por primera vez desde mayo de 2025. La confianza empresarial se debilitó hasta su nivel más bajo desde julio de 2021, aunque las empresas siguieron anticipando que la moderación de la inflación y posibles recortes de las tasas de interés podrían apoyar el crecimiento futuro.