El won surcoreano se ha depreciado a aproximadamente 1,450 por dólar, deshaciendo las ganancias de la sesión previa debido a la renovada amenaza de aranceles por parte de EE.UU. y la demanda local continua por dólares. Esta caída siguió a un movimiento inesperado del presidente estadounidense Donald Trump, quien anunció un aumento en los aranceles sobre automóviles y recíprocos en importaciones surcoreanas del 15% al 25%. Este anuncio ha reavivado las preocupaciones sobre las perspectivas de exportación de Corea y las incertidumbres en las relaciones comerciales bilaterales. La reacción del mercado fue negativa, llevando a una caída en los precios de las acciones de automóviles y baterías, y desencadenando coberturas de divisas mientras los inversores reconsideran los riesgos de crecimiento y las estrategias de inversión internacional. Paralelamente, la persistente demanda local de divisas ha exacerbado la caída del won, con depósitos en moneda extranjera alcanzando un récord histórico en medio de una mayor volatilidad del tipo de cambio. La acumulación de reservas en dólares tanto por entidades corporativas como por hogares ha mitigado la presión a la baja sobre el dólar estadounidense, manteniendo la debilidad del won a pesar de las intervenciones verbales de las autoridades.