El miércoles, el won surcoreano se apreció a aproximadamente 1,428 por dólar, marcando su mejor rendimiento en casi tres meses. Esta ganancia se alinea con un debilitamiento general del dólar estadounidense, que ha caído a mínimos de varios años. La disminución del dólar estuvo influenciada en gran medida por los comentarios del Presidente Donald Trump, sugiriendo un nivel de comodidad con un dólar más débil. Estas declaraciones intensificaron la presión vendedora sobre el dólar mientras impulsaban las monedas asiáticas. Además, el won se benefició de la sólida inversión extranjera en acciones coreanas, ya que el índice KOSPI alcanzó nuevos niveles récord, impulsado por los fuertes desempeños en los sectores de semiconductores, automotriz y de baterías, mejorando así las entradas de divisas. A pesar de estas ganancias, las tensiones comerciales con Estados Unidos siguen siendo una preocupación significativa, especialmente después de las recientes amenazas arancelarias. Sin embargo, las preocupaciones inmediatas se aliviaron cuando el Presidente Trump expresó su disposición para que Washington "trabaje algo" con Seúl, permitiendo a los mercados ver el asunto más como un desafío de negociación que como una interrupción de política inmediata.