Hacia finales de enero, el rendimiento del bono del gobierno suizo a 10 años se situó en 0.2%, reflejando una reducción de casi 10 puntos básicos desde principios de año, marcando su nivel más bajo en casi ocho semanas. Este desarrollo se alinea con las tendencias económicas recientes que sugieren que el Banco Nacional Suizo (SNB) podría mantener una política monetaria acomodaticia a medio plazo. En diciembre, la tasa de inflación general fue de 0.1%, que permanece por debajo del promedio anual y está significativamente rezagada respecto a los niveles de inflación de sus homólogos de la Eurozona. Además, las cifras del PIB indicaron una contracción del 0.5% en el tercer trimestre, atribuida principalmente a los efectos de los aranceles estadounidenses. Apoyando el argumento a favor de reducir los costos de endeudamiento, el franco suizo aumentó hasta un máximo de una década, impulsado por inversores extranjeros que buscan una moneda refugio en medio de un dólar en declive. Aunque los responsables de la política del SNB han expresado reticencias acerca de reducir las tasas a territorio negativo, un segmento menor del mercado anticipa un recorte de tasas para junio.