El lunes, tanto los índices STOXX 50 como STOXX 600 registraron ganancias del 0.2%, recuperándose de caídas tempranas ya que la aversión inicial al riesgo dio paso a un renovado enfoque en los informes de ganancias corporativas. El sentimiento del mercado también estuvo influenciado por la posibilidad de que Kevin Warsh, el recientemente nominado presidente de la Reserva Federal, adopte una política monetaria más restrictiva, lo que debilitó el dólar y ejerció presión sobre las materias primas. Además, persisten las preocupaciones sobre las altas valoraciones en el sector de la inteligencia artificial.
AstraZeneca experimentó un aumento cercano al 2% después de mejorar su cotización en la Bolsa de Nueva York. Entre otros destacados, Novartis se apreció un 1.6%, Nestlé un 2.4%, SAP un 1.1% y Unilever un 2.1%. Capgemini ganó un 1.2% tras el anuncio de la venta de su filial estadounidense, Capgemini Government Solutions. Por el contrario, ASML Holding experimentó una caída del 2.8%, y los sectores más amplios de minería, energía y defensa enfrentaron retrocesos junto con una pronunciada disminución en los precios de las materias primas. Específicamente, Shell y TotalEnergies cayeron un 1.2% cada una, Rheinmetall un 1.6%, BP un 1.2%, Equinor un 2.1% y BAE Systems un 2.2%.