El martes, los mercados bursátiles europeos presentaron un desempeño mixto, logrando retener gran parte de las ganancias del día anterior. Esta estabilidad se debió en gran medida a los aumentos en sectores económicos tradicionales, que contrarrestaron las pérdidas notables dentro del sector tecnológico. Específicamente, el índice STOXX 50 de la Eurozona vio una leve caída del 0,3% para cerrar en 5,990 puntos, mientras que el STOXX 600 paneuropeo se mantuvo estable en el máximo histórico del día anterior de 617 puntos. El sector tecnológico reflejó las pérdidas de sus contrapartes estadounidenses, con los mercados norteamericanos destacando preocupaciones continuas sobre las altas valoraciones de las empresas de IA y fabricantes de chips. Notablemente, las acciones de ASML cayeron un 2,8%, mientras que SAP experimentó una disminución de casi el 5%, continuando con su volatilidad post-resultados. Por el contrario, las instituciones financieras tuvieron una sesión robusta, con UniCredit e ING subiendo cada una más del 2%.