Los futuros del crudo WTI subieron a casi $64 por barril el miércoles, consolidando las ganancias del día anterior. Este movimiento al alza fue impulsado principalmente por las renovadas tensiones geopolíticas tras la acción de los Estados Unidos de derribar un dron iraní cerca de un portaaviones estadounidense en el Mar Arábigo. El incidente generó volatilidad en los mercados de energía, aunque el presidente Donald Trump destacó que los esfuerzos diplomáticos continúan, y la Casa Blanca declaró que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán están programadas para el viernes. La tensión se intensificó aún más tras informes de que embarcaciones iraníes desafiaron a un petrolero de bandera estadounidense que navegaba por el Estrecho de Ormuz, con el mando central estadounidense señalando que el IRGC acosó al Stena Imperative. La presión adicional al alza sobre los precios se originó en los datos de la API, que revelaron una disminución sustancial en los inventarios de crudo de Estados Unidos de 11.1 millones de barriles la semana pasada, la mayor reducción desde junio si se verifica por informes oficiales. Simultáneamente, la OPEP+ anticipa que la demanda de petróleo comenzará a aumentar gradualmente a partir de marzo o abril y tiene previsto tomar una decisión el 1 de marzo sobre si reanudar los incrementos mensuales de producción tras una pausa en el primer trimestre.