Las acciones europeas se desploman en la primera semana de marzo

Las bolsas europeas cerraron con fuertes caídas el viernes, ya que el conflicto en curso en Oriente Medio impulsó nuevos repuntes en los precios de la energía y ensombreció las perspectivas económicas de la región. El STOXX 50 de la Eurozona cayó un 1,3% hasta 5.707 puntos, acumulando una pérdida semanal del 7,2%, mientras que el índice paneuropeo STOXX 600 retrocedió un 1,2% hasta 598 puntos, con un descenso del 5,7% en la semana.

Las rentabilidades de la deuda europea subieron, ya que el repunte de los precios del gas natural y del crudo reforzó las expectativas de que el BCE podría verse obligado a subir los tipos de interés. La perspectiva de una política monetaria más restrictiva lastró a los bancos, ya que el aumento de los costes de financiación y crédito ensombreció sus previsiones de concesión de préstamos. Deutsche Bank cayó un 3,5% e Intesa Sanpaolo se dejó un 2,5%.

Los valores tecnológicos sensibles a los tipos de interés en el sector de la IA también se vieron presionados, con ASML perdiendo un 3,3% e Infineon desplomándose un 7%. Al mismo tiempo, el aumento de los costes de los metales y los cuellos de botella en el transporte afectaron a los principales fabricantes de automóviles alemanes, donde Volkswagen y BMW retrocedieron cada uno más de un 3%.