El índice S&P/ASX 200 experimentó un notable aumento del 0,7%, alcanzando los 8,781 el lunes, su pico en una quincena. Este aumento reflejó un sólido desempeño de Wall Street, donde los índices estadounidenses alcanzaron máximos históricos el pasado viernes. El impulso se produjo tras la publicación de datos de nóminas no agrícolas que quedaron por debajo de las predicciones, junto a una leve disminución en la tasa de desempleo, lo que sugiere un mercado laboral estable pero en desaceleración. En el ámbito nacional, el gasto de los hogares australianos aumentó un 1,0% de un mes a otro en noviembre de 2025, una desaceleración en comparación con el crecimiento revisado del 1,4% observado en octubre. Esto refleja la postura cautelosa de los consumidores en medio de presiones inflacionarias continuas y tasas de interés elevadas. Además, los datos de ANZ-Indeed revelaron una disminución del 0,5% en los anuncios de empleo en Australia en diciembre, sucediendo a una caída revisada del 1,5% en el mes anterior, lo que indica una menguante demanda de mano de obra. El sector financiero impulsó las ganancias del mercado, con bancos principales como CBA, Westpac, NAB y ANZ registrando incrementos de entre el 1% y el 1,9%. Paralelamente, las acciones energéticas mostraron un sólido desempeño debido al aumento de los precios del petróleo, provocado por el creciente descontento en Irán y los consiguientes temores de posibles interrupciones en el suministro. Empresas como Woodside Energy Group, Santos y Beach Energy vieron subir sus acciones entre el 0,6% y el 3,4%.