El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años aumentó al 4.2% el lunes, alcanzando su punto más alto desde finales de agosto. Al mismo tiempo, el rendimiento a 30 años experimentó una subida de más de 4 puntos básicos, situándose en 4.86%. Este cambio ocurrió en medio de renovadas preocupaciones respecto a la autonomía de la Reserva Federal, tras la revelación del presidente Powell de que el Departamento de Justicia está involucrado en una investigación criminal relacionada con la renovación de la sede de la Reserva Federal, valorada en $2.5 mil millones. Powell enfatizó que "la amenaza de cargos criminales surge del hecho de que la Reserva Federal establece las tasas de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que sirve al interés público, en lugar de alinearse con las preferencias del presidente". Mientras tanto, los inversores están anticipando la publicación de varios datos económicos cruciales esta semana, que se espera brinden una mayor comprensión de la dirección de la política de la Reserva Federal. Se espera que el informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC), programado para mañana, demuestre un aumento de las presiones inflacionarias, reforzando así la expectativa predominante de que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés en su nivel actual durante la reunión de este mes.