La tasa de inflación anual en los Países Bajos mostró un ligero descenso, bajando al 2.8% en diciembre desde el 2.9% en noviembre, según confirman las estimaciones preliminares. Esto representa el nivel más bajo observado desde agosto. La disminución fue influenciada principalmente por una caída más significativa en los precios de los parques de bungalows, que descendieron un 4.5% en comparación con una disminución del 0.3% en noviembre, así como por una reducción en los costos de combustibles para automóviles, que disminuyeron un 2% en comparación con un aumento previo del 0.6%.
En sectores específicos, las tasas de inflación vieron una desaceleración en alimentos y bebidas no alcohólicas (3.3%, bajando desde 3.4%), recreación y cultura (2.2%, bajando desde 2.6%), y restaurantes y hoteles (2.8%, bajando desde 4.4%). Por el contrario, el crecimiento de precios aumentó ligeramente en el sector del transporte (1.9%, comparado con el 1.8% previo) y en el sector de ropa y calzado (1.0%, frente al 0.6% anterior), mientras que la tasa de inflación se mantuvo estable en vivienda y servicios en un 4.1%, y en muebles y electrodomésticos en un 0.4%. En términos mensuales, los precios al consumidor se mantuvieron sin cambios tras un descenso previo del 0.8%. Además, la inflación del Índice Armonizado de Precios de Consumo (HICP), que excluye los costos de vivienda ocupada por los propietarios, experimentó una leve reducción al 2.5% desde el 2.6% de noviembre.