El yen japonés se mantuvo en torno a 157,5 por dólar el viernes y se encaminaba a su tercera caída semanal consecutiva, lastrado por la fortaleza generalizada del dólar, ya que los inversores buscaron la moneda estadounidense en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio. La ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado en su séptimo día, mientras que Teherán ha lanzado una nueva oleada de ataques con misiles y drones en todo el Golfo.
El yen también se vio presionado por el fuerte repunte de los precios del petróleo, lo que pone de relieve la fuerte dependencia de Japón de las importaciones de energía procedentes de Oriente Medio. El gobernador del Bank of Japan, Kazuo Ueda, advirtió que el conflicto podría tener un impacto significativo en la economía japonesa, lo que sugiere que es probable que las tasas de interés se mantengan sin cambios durante un período prolongado.
Mientras tanto, la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, reiteró esta semana que la intervención en el mercado de divisas sigue siendo una opción para respaldar al yen, y subrayó que las autoridades están siguiendo de cerca la depreciación de la moneda “con un fuerte sentido de urgencia” y se están coordinando estrechamente con Estados Unidos.