La encuesta RICS UK Residential Market Survey mostró que el saldo de precios de la vivienda cayó al -12% en febrero de 2026 desde el -10% registrado en enero, lo que supone el primer descenso en cuatro meses y quedó por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a una mejora hasta el -9%. Los encuestados en Londres (-40%), el sureste (-24%) y East Anglia (-26%) señalaron una presión bajista más acusada que la media nacional. En cambio, Irlanda del Norte y Escocia siguen registrando subidas de precios, y el noroeste de Inglaterra también anotó incrementos.
De cara al futuro, las expectativas generales de precios a corto plazo han vuelto a situarse en terreno negativo, ya que el saldo neto agregado se debilitó hasta el -18% desde el -6%. En un horizonte de doce meses, un saldo neto del +33% de los participantes sigue esperando que los precios de la vivienda aumenten ligeramente, aunque esta cifra se ha reducido desde el +43% del mes anterior. El cambio de sentimiento es especialmente llamativo en Londres, donde el saldo neto de expectativas a doce meses ha caído con fuerza hasta el +7% desde el +56% previo.