El dólar australiano amplió sus pérdidas por debajo del nivel de 0,70 USD, tocando un mínimo de once semanas, mientras el dólar estadounidense seguía fortaleciéndose y los inversores se mostraban cautelosos antes de la publicación de datos clave de inflación y del mercado laboral. Los datos que se conocerán esta semana se consideran fundamentales para evaluar si el Reserve Bank of Australia ha concluido su ciclo de subidas de tipos.
Se prevé que la inflación general se acelere hasta el 4,4% en mayo desde el 4,2% del mes anterior, mientras que se espera que la medida subyacente suba ligeramente hasta el 3,5% desde el 3,4%. Ambas lecturas se mantendrían cómodamente por encima del rango objetivo del banco central. Tras la publicación del IPC, el vicegobernador Andrew Hauser tiene previsto pronunciar un discurso sobre las perspectivas de la inflación, que los mercados analizarán en busca de indicios sobre la política monetaria.
En el frente laboral, los economistas esperan un aumento neto de 25.000 puestos de trabajo en mayo, con una tasa de desempleo que se situaría en el 4,4%, tras haber subido hasta el 4,5% en el mes anterior, su nivel más alto en cuatro años y medio.
Mientras tanto, el dólar estadounidense siguió avanzando, ya que los operadores descontaron la probabilidad de una subida de tipos por parte de la Federal Reserve este año, alentados por los persistentes comentarios de tono restrictivo de sus responsables de política monetaria. Por otra parte, el dólar australiano, sensible al riesgo, encontró cierto apoyo en las primeras señales de avance en las negociaciones de paz en curso entre Estados Unidos e Irán.