El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo cerca del 4,04% el martes, después de subir 10 puntos básicos en la sesión anterior, ya que el aumento de las tensiones en Oriente Medio impulsó al alza los precios de la energía y avivó las preocupaciones sobre la inflación. Se espera que las fuerzas armadas de Estados Unidos intensifiquen los ataques contra Irán, y el presidente Donald Trump no ha dado ninguna señal de que las operaciones vayan a concluir pronto. En respuesta, los mercados han retrasado las expectativas para el próximo recorte de tipos de la Reserva Federal hasta septiembre, desde las proyecciones anteriores que apuntaban a julio, aunque todavía se descuentan dos recortes de 25 puntos básicos para 2026. Mientras tanto, los datos publicados el lunes mostraron que la actividad manufacturera de Estados Unidos se expandió por segundo mes consecutivo en febrero. No obstante, la encuesta del ISM también indicó que los precios de los insumos de las fábricas subieron a su nivel más alto en casi tres años y medio, lo que añade presiones inflacionarias.