El viernes, el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó el 4.23%, marcando su punto más alto en más de cuatro meses. Este aumento fue impulsado por las crecientes tensiones políticas en torno a la Reserva Federal y un cambio en las expectativas de política. Los informes sobre una investigación criminal que involucra al presidente Jerome Powell, junto con los mercados inclinándose hacia Kevin Warsh como un posible sucesor, han generado preocupaciones sobre la independencia de la Fed. En consecuencia, los inversores están exigiendo mayor compensación por la deuda a largo plazo. Esta tendencia se ve reforzada por los sólidos datos económicos de Estados Unidos, como la fuerte producción industrial y las ventas minoristas estables, que apoyan la creencia de que el crecimiento económico es lo suficientemente sólido como para mantener un período prolongado de tasas de interés más altas. Los inversores ahora se están enfocando en los datos de PCE de inflación y del PIB de la próxima semana para obtener más información sobre las tendencias de inflación y el proceso de toma de decisiones de la Fed. Si estos informes no muestran lecturas más suaves, es probable que los rendimientos a largo plazo sigan elevados. Cabe señalar que los mercados de bonos de EE. UU. estarán cerrados el lunes en observancia del Día de Martin Luther King Jr.