El S&P Global Mexico Manufacturing PMI subió ligeramente a 47.1 en febrero de 2026 desde 46.3 en enero, pero siguió indicando un marcado deterioro de las condiciones operativas. La encuesta señaló una sexta caída mensual consecutiva en la demanda de bienes mexicanos. Los nuevos pedidos volvieron a contraerse, aunque a un ritmo más lento, y la producción también siguió disminuyendo, si bien la tasa de descenso fue menos severa que a comienzos de año.
Los nuevos pedidos de exportación continuaron disminuyendo, reflejando una demanda débil desde Europa y Estados Unidos, aunque la contracción se moderó hasta su nivel más bajo en tres meses. Se destacaron los aranceles de Estados Unidos y los movimientos cambiarios como factores clave que impulsaron al alza los costos de los insumos. Si bien la inflación de costos se moderó en comparación con enero, siguió siendo elevada en términos históricos. Las empresas continuaron trasladando los mayores costos a sus clientes, pero la tasa de inflación de los precios de salida se moderó hasta su nivel más bajo en un año.
La reducción de personal se aceleró hasta un ritmo notable, ya que las empresas recortaron sus plantillas. Mientras tanto, la confianza empresarial mejoró ligeramente, y las compañías se mostraron optimistas respecto a las perspectivas para el próximo año tras un breve período de pesimismo.