Los futuros del aceite de palma de Malasia cayeron por segunda sesión consecutiva el miércoles, negociándose apenas por debajo de 4.550 MYR por tonelada, presionados por un ringgit más fuerte y la debilidad de los aceites comestibles rivales en las bolsas de Dalian y Chicago. Al mismo tiempo, el veterano de la industria Dorab Mistry advirtió que los mercados mundiales de aceites comestibles siguen siendo altamente volátiles: las interrupciones en el suministro energético de Oriente Medio están elevando las expectativas de demanda de biodiésel, pero la debilidad de las compras por parte de los principales países importadores está ensombreciendo las perspectivas. Los riesgos geopolíticos, incluida la posible postergación de la cumbre Trump–Xi prevista para finales de este mes, también lastraron el sentimiento del mercado.
No obstante, las pérdidas se vieron limitadas por señales de una demanda sólida. Los inspectores de carga informaron de que los envíos del 1 al 15 de marzo aumentaron entre un 43,5% y un 56,9% intermensual, impulsados por las compras relacionadas con el Eid. Además, las importaciones de aceite de palma de India, el mayor comprador mundial, subieron un 11% en febrero hasta alcanzar un máximo de seis meses, favorecidas por los descuentos frente a aceites competidores. Mientras tanto, el principal productor, Indonesia, está considerando la introducción de nuevos impuestos a las materias primas, incluidos gravámenes sobre el aceite de palma, con el fin de mantener su déficit presupuestario por debajo del 3% del PIB, una iniciativa que podría restringir la oferta mundial.