El oro cayó cerca de un 2% hasta alrededor de 5.200 dólares por onza el martes, presionado por un dólar estadounidense más fuerte y por el aumento de las preocupaciones sobre la inflación, lo que redujo la demanda de activos de refugio a pesar de la escalada de las tensiones geopolíticas. El dólar se fortaleció a medida que los inversores buscaban seguridad en medio del repunte de los precios de la energía impulsado por el conflicto en Medio Oriente. Los mayores costos de los combustibles han intensificado los temores inflacionarios, han impulsado al alza los rendimientos de los bonos y han llevado a los mercados a reevaluar las perspectivas de la política de la Reserva Federal. Las expectativas para el próximo recorte de tasas de la Fed se han pospuesto de julio a septiembre, aunque los mercados siguen descontando en total dos reducciones de 25 puntos básicos. Al mismo tiempo, se espera que el ejército estadounidense intensifique sus operaciones contra Irán, con posibles ataques a instalaciones de producción de misiles, drones y activos navales. Sumando tensión a la situación, un alto funcionario iraní advirtió que los buques que intenten pasar por el estrecho de Ormuz podrían ser atacados, lo que equivale a amenazar con detener el tráfico de petroleros en medio de crecientes riesgos de seguridad.