El real brasileño se ha fortalecido más allá de 5,33 frente al dólar estadounidense, alcanzando su nivel más robusto desde mayo de 2024, impulsado por las continuas inversiones extranjeras y una importante diferencia en las tasas de interés. La caída del dólar estadounidense ha aumentado la demanda por activos brasileños, con no residentes contribuyendo aproximadamente R$7,7 mil millones la semana pasada, y entradas para enero acercándose a R$12,4 mil millones, incrementando la demanda por reales a través de los mercados de bonos nacionales. La tasa Selic, firmemente posicionada en el 15%, continúa anclando el apoyo, con expectativas de que el primer recorte de tasas no se espera hasta marzo, lo que mantiene rendimientos reales competitivamente altos y sostiene los flujos del carry trade. Además, las dinámicas externas han jugado un papel favorable; un sólido desempeño comercial en diciembre y la inversión extranjera directa compensando con creces el déficit de cuenta corriente de 2025 han aliviado las demandas inmediatas de financiación en divisas. En el ámbito fiscal, los ingresos récord por impuestos que ascienden a R$2,89 billones en 2025 han mejorado las perspectivas de flujo de caja a corto plazo y aliviado las presiones urgentes de financiamiento, fortaleciendo el vigor del real a pesar de los desafíos fiscales en curso.