El S&P/ASX 200 retrocedió ligeramente el jueves y cerró cerca de 8.525 tras dos sesiones consecutivas al alza, ya que el sentimiento se debilitó después de una fuerte caída en los futuros de acciones estadounidenses. La corrección se produjo en medio de señales contradictorias de Washington y Teherán sobre los esfuerzos de paz en Oriente Medio: funcionarios estadounidenses señalaron que se estaban llevando a cabo conversaciones, mientras que Irán insistió en que no tenía intención de negociar.
A nivel local, el subgobernador del RBA, Christopher Kent, advirtió que un conflicto prolongado podría impulsar al alza la inflación y las expectativas de inflación a largo plazo, y subrayó la importancia de evitar que un repunte de los precios de la energía desestabilice dichas expectativas.
Las mineras cedieron un 0,6% ante la debilidad de los precios del mineral de hierro, presionadas por la preocupación sobre posibles recortes de producción en el centro siderúrgico de Tangshan, en China. Las acciones de oro bajaron un 2,1%, lastradas por Ramelius Resources, que cayó un 3,3%. El sector financiero se mantuvo prácticamente plano, con un comportamiento mixto entre los cuatro grandes bancos.
En contraste, las energéticas avanzaron un 1,5% a pesar de una caída de casi el 2% en los precios del petróleo el miércoles, respaldadas por las subidas de Woodside Energy (un 2,3% arriba) y Yancoal Australia (un 1,1% arriba).