Los futuros del azúcar en Estados Unidos subieron por encima de 14,7 centavos por libra, su nivel más alto desde finales de enero, ya que los precios siguieron siendo muy sensibles a los movimientos del mercado petrolero. El aumento de los precios del petróleo en medio de la crisis en Oriente Medio ha hecho que la producción de etanol resulte más atractiva, lo que incentiva a los ingenios a desviar una mayor proporción de la caña de azúcar hacia biocombustibles y alejándola de la producción de azúcar.
En Brasil, el principal productor mundial de azúcar, se proyecta que la producción de etanol en la campaña 2026/27 aumente en unos 4.000 millones de litros respecto al año anterior, alcanzando un nivel récord, según fuentes del sector. Al mismo tiempo, las expectativas de una oferta abundante —impulsadas principalmente por India y Brasil— siguen respaldando las perspectivas generales del mercado.
Sin embargo, los pronósticos recientes de Reuters apuntan a un cambio en el equilibrio global: de un superávit de 1,39 millones de toneladas en 2025/26 a un déficit de 1,5 millones de toneladas en 2026/27. Este giro se atribuye en gran medida a los cambios previstos en la forma en que India y Brasil distribuyen la caña de azúcar entre la producción de azúcar y la de etanol.