Los índices bursátiles estadounidenses cerraron al alza el martes, ampliando el repunte de la semana pasada desde mínimos de cuatro meses, ante un renovado optimismo de que la interrupción de las exportaciones de energía en el Golfo Pérsico no desencadenará estanflación. El S&P 500 subió un 0,3%, el Nasdaq 100 ganó un 0,5% y el Dow avanzó un más moderado 0,1%.
Los ataques de Estados Unidos y sus aliados en Irán y en la región del Gulf Cooperation Council (GCC) reforzaron las expectativas de que las perturbaciones en las exportaciones de energía probablemente se mantendrán por ahora. Aun así, los inversores en renta variable se mostraron optimistas sobre las perspectivas de beneficios corporativos.
Las gestoras de activos repuntaron mientras los operadores reevaluaban el riesgo de impagos en grandes préstamos del sector privado a la industria del software. Las acciones de KKR, Blackstone, BlackRock y Blue Owl subieron entre un 3% y un 5%.
En contraste, Nvidia retrocedió un 0,7% a pesar de prever 1 billón de dólares en ingresos por chips de IA para 2027. Qualcomm avanzó un 3% tras anunciar un aumento de su dividendo y un programa de recompra de acciones por 20.000 millones de dólares.
Se espera que la Reserva Federal mantenga sin cambios las tasas de interés en la reunión de mañana. Es probable que el Summary of Economic Projections muestre un amplio abanico de previsiones, lo que refleja la incertidumbre sobre el impacto económico de unos precios de la energía más elevados.