China comenzó 2026 con buen pie, ya que, según la oficina de estadística, los principales indicadores de actividad para el periodo combinado de enero y febrero superaron las expectativas. La producción industrial y las ventas minoristas crecieron por encima de lo previsto, lo que subraya un sólido impulso tanto en la manufactura como en la demanda de los consumidores. La inversión en activos fijos también sorprendió al alza, con un aumento del 1,8% frente a las expectativas del mercado de una caída del 0,4%. La tasa de desempleo basada en encuestas promedió el 5,3%, sin cambios frente al año anterior, lo que indica unas condiciones del mercado laboral en general estables.
Pese a los datos alentadores, la agencia advirtió de que persisten desafíos importantes. Señaló el aumento de las presiones externas, el incremento de los riesgos geopolíticos y los persistentes problemas estructurales internos. Algunas empresas siguen afrontando dificultades operativas en medio de la transición económica del país. Los responsables de política económica, subrayó la agencia, deben equilibrar cuidadosamente el apoyo al impulso del crecimiento con el refuerzo de la resiliencia económica en un entorno global cada vez más incierto.