La economía de Japón se expandió a una tasa anualizada del 1,3% en el cuarto trimestre de 2025, una revisión al alza significativa frente a la estimación inicial del 0,2% y ligeramente por encima de las expectativas del mercado, que apuntaban al 1,2%. Esta mejora marcó un claro repunte respecto a la contracción del 2,6% registrada en el tercer trimestre, con un crecimiento sustentado principalmente por una demanda interna más sólida. El consumo privado se mantuvo robusto a pesar de las persistentes presiones sobre el costo de vida, mientras que el gasto público repuntó, reflejando la continuidad de las medidas de apoyo fiscal. La inversión empresarial también mostró una sólida recuperación tras un período de estancamiento en el trimestre anterior, lo que indica una mejora en la confianza corporativa y una renovada disposición a incrementar el gasto de capital. En cambio, las exportaciones netas no aportaron al crecimiento general, ya que tanto las exportaciones como las importaciones siguieron disminuyendo, lo que pone de relieve la debilidad de la demanda externa y la persistente fragilidad de la actividad comercial.