El cobre se negoció apenas por debajo de los 5,90 USD por libra el miércoles, después de tres sesiones consecutivas de subidas, respaldado por compras oportunistas en las caídas por parte de transformadores chinos que aprovecharon los precios más bajos. En China, las primas al contado han ido en aumento, ya que la reciente corrección de precios impulsó una ola de compras aguas abajo, especialmente desde los sectores de la construcción y de energías renovables.
Al mismo tiempo, los participantes del mercado centran cada vez más su atención en las crecientes presiones en el segmento intermedio. Los cargos anuales de fundición y refinado de cobre para 2026 han caído hasta 0 USD por tonelada, lo que pone de manifiesto una aguda escasez mundial de concentrado de cobre que supone un riesgo para la producción de cobre refinado. Aunque los inventarios en bolsa en Shanghái, en máximos históricos, limitaron inicialmente nuevas subidas de precios, la narrativa más amplia de un déficit estructural a largo plazo —impulsado por la demanda de centros de datos de IA y el aumento del gasto en defensa— continúa dando soporte al mercado.
Por otra parte, los trabajadores de la refinería de cobre de Glencore en Australia han amenazado con ir a la huelga tras no lograr un acuerdo en una disputa salarial.